Mala Noche acoge la visita de jóvenes calixteños. Foto: Aleaga (archivo)“Esta ha sido una experiencia maravillosa, inolvidable, poder estar en el mismo lugar donde acamparon nuestros mambises; cobijarme con la misma la sombra de los júcaros que le sirvieron de abrigo en la manigua es maravilloso. No es lo mismo conocer la historia desde un aula, contada o narrada desde un libro, que vivirla de cerca”.

Así narra su vivencia de la visita al sitio histórico de Mala Noche la estudiante de preuniversitario Liudmila Jomarrón; también Yurixandra Benítez, quien cursa el duodécimo grado y se alista para las pruebas de ingreso a la universidad, afirma que le fue muy alentador. “Conocer lo vivido por quienes lucharon en nuestras guerras de independencia del siglo XIX en el mismo escenario que ellos, me sirve de motivación”, manifiesta.

Como Liudmila y Yurixandra, decenas de jóvenes del holguinero municipio de Calixto García, la mayoría estudiantes, realizaron la noche de este 23 de febrero la tradicional acampada que tiene lugar cada año en este importante sitio histórico, lugar escogido por José Miró Argenter para iniciar la guerra en 1895 y escenario además de trascendentales momentos durante dicha contienda emancipadora.

Estos jóvenes participaron además en el acto político-cultural que rememoró lo acontecido en aquel lugar y en varios sitios de Cuba el 24 de febrero de ese año cuando se reiniciaba la lucha contra el yugo colonial español, contienda organizada por José Martí y que el llamara guerra necesaria.

Desde hace más de tres décadas los jóvenes calixteños realizan una caminata y acampan la noche del 23 en Mala Noche; en esta jornada comparten con historiadores y vecinos del lugar, entre ellos descendientes del capitán Justo Magín Valdés quien dirigió la prefectura existente allí que sirvió de excelente retaguardia a las tropas.  

En esa propia prefectura, célula básica de la estructura civil de la guerra, se reorganizó meses después la invasión que, encabezada por Antonio Maceo, extendió la lucha al centro y occidente de la isla.

A finales de octubre del propio año 1895 la tropa que había partido días antes desde Mangos de Baraguá llega a Mala Noche, allí se le incorporan José Miró Argenter y casi 200 holguineros más, este último es designado por Maceo jefe de su estado mayor.

Mala Noche fue una de las más organizadas y estratégicas prefecturas mambisas, allí, además de Maceo y Miró Argenter, se resguardaron y encontraron cobija y pertrechos para sus tropas los generales Calixto García y Máximo Gómez; de allí era Consuelo Álvarez Valdés, sobrina de Justo Magín y de la cual la historia cuenta una bella historia de amor vivida entre ella y el general Enrique Loynaz del Castillo, compositor del Himno Invasor quien estuviera con la tropa aquellas jornadas de octubre en ese lugar en el cual se conocieron; por ello el orgullo manifiesto de Liudmila, Yurixandra y el resto de los jóvenes que revivieron la historia en ese lugar que dignifica a la Patria.