Béisbol: Vaqueros del Oeste

“Vaqueros del Oeste” y su impronta en los calixteños. Escrito por el MSc. Jorge Luis Reyes López

 

El estadio Orlando Proenza acogió a miles de aficionados que siguieron con fervor a los Vaqueros del Oeste. Foto: I. LeyvaEl estadio Orlando Proenza acogió a miles de aficionados que siguieron con fervor a los Vaqueros del Oeste. Foto: I. LeyvaLa historia no consiste es una secuencia temporal de hechos como si fuera un relato del pasado. No es un hecho y su fecha, es el sentido y la significación que ese hecho posee para el presente, y su valor para imaginar, vislumbrar y encausar el futuro.

Este municipio holguinero de Calixto García ha vivido incontables acontecimientos socioeconómicos, políticos, culturales y deportivos. En este sentido, los éxitos del equipo de béisbol en los años 1992 y 1996, dada su connotación, pueden ser considerados un acontecimiento histórico.

Desde esta perspectiva, se justifica plenamente la posibilidad de realizar un breve acercamiento reflexivo a esos eventos, con el propósito de analizar su impacto en la vida de los pobladores.

En el decursar de las reflexiones, existe la certeza de la imposibilidad de poder abarcar en toda su dimensión la magnitud de este hecho. En la continuidad de estas ideas, no cabe olvidar que los triunfos del equipo de béisbol se lograron en una etapa en la que comenzaban a agudizarse las difíciles condiciones económicas en nuestro país.

Con estas particularidades histórico–concretas, un grupo de atletas consagrados y un pueblo entusiasta alcanzaron la victoria. En el contexto de los campeonatos,  resulta  interesante precisar que con los triunfos que sucesivamente fueron logrando los “Vaqueros del Oeste”, se produjo el llamado  “efecto de contagio” entre las personas. Muchos se fueron interesando de modo progresivo por el resultado de cada encuentro de béisbol. Es llamativo que se interesaron hasta los que no eran muy conocedores del deporte.

La vida humana está regulada y dirigida por un conjunto de intenciones, aficiones, propósitos que tienden a organizarse en una jerarquía de motivos. Es revelador el hecho de que la motivación por cada juego fue ocupando un lugar importante en las personas, que quizás fue sobrepasando los límites de lo concebible.

Se debe enfatizar que la actuación de los peloteros y la actitud de la población en el esfuerzo por lograr éxitos en el deporte, demuestran el rol y la fuerza de la voluntad y la motivación humanas.

Es ilustrativo que las personas viajaban largas distancias para apoyar a su equipo superando obstáculos de toda índole, y así se fue conformando un grupo gigante. En este proceso resulta de interés destacar que entre los pobladores se establecieron vínculos en un conglomerado de personas constituidas en un “macrogrupo” unidos por intereses, motivaciones, y metas comunes con el propósito esencial de lograr el triunfo.

Se fortalecieron las relaciones interpersonales de los pobladores durante los juegos y afloraron la alegría, la colaboración, la asertividad y el buen humor. Y fue precisamente el sentido del humor, como ingrediente que engrandece  las relaciones humanas, que encontró su realización en los personajes animadores de los juegos de béisbol del equipo.

Como la vida es un proceso dinámico de elecciones y toma de decisiones en sus formas de sentir, de pensar y de actuar creadoramente, surgieron sentimientos de admiración y adoración por la mayoría de los miembros del conjunto, que se convirtieron en “ídolos” de niños, adolescentes, jóvenes y adultos.

Aquellos sucesos beisboleros influyeron  en el modo de vida de las personas y se desplegaron cualidades y potencialidades que condicionó el surgimiento del liderazgo y la popularidad. Por eso algunos calixteños honorables con cualidades inherentes a un líder, organizaron peñas deportivas y movimientos, que en algunos casos trascendieron el marco deportivo, para adquirir una dimensión que merece reconocimiento, en los miembros de peñas deportivas unidos a la justa causa por el regreso de los Cinco Héroes prisioneros del imperio.

Es meritorio precisar que con las victorias del equipo de béisbol en aquellos años,  el deporte se convirtió  en fuente de inspiración para pintores, poetas y escritores. Y durante la interacción entre los aficionados se enriqueció la conversación espontánea (como espacio para fortalecer las relaciones interpersonales) que tenía como tema fundamental: el béisbol.

Finalmente, se debe agregar que las vivencias afectivas experimentadas, los contactos emocionales, el estado de satisfacción logrado y la alegría ante los triunfos, hicieron del deporte una significación socialmente positiva, un valor del pueblo.

El sentimiento de ser calixteños creció, y crece en cada instante cuando perdura en el recuerdo la pasión de este pueblo para el cual el béisbol es parte de su cultura, de su identidad, de sus tradiciones y de su felicidad.

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