manuel-ascunse.jpgEl aniversario 55 de la declaración de Cuba país libre de analfabetismo y el Día del Educador fueron celebrados hoy, en La Habana, en acto político-cultural presidido por Miguel Díaz-Canel Bermúdez, miembro del Buró Político del Partido Comunista de Cuba y Primer Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros.

El polígono de la Ciudad Escolar Libertad acogió el homenaje central a los docentes cubanos, quienes junto a estudiantes de diferentes niveles destacaron la impronta del líder de la Revolución Fidel Castro, a quien calificaron como el “educador mayor” y el “símbolo del cumplimiento de la palabra empeñada”.

Fue una tarea de todo el pueblo, Fidel hizo un llamado y la juventud le respondió, afirmó Zoila Benítez en nombre de los alfabetizadores, y en presencia de Ena Elsa Velázquez y José Ramón Saborido, ministros de Educación y Educación Superior, respectivamente, y de otros dirigentes del Partido, el Estado, el Gobierno y organizaciones sociales y de masas.

Al rememorar el 22 de diciembre de 1961, dijo que se trataba de trasformar la vida del país, de que todos tuvieran derecho a una vida digna y culta, lo cual fue posible mediante la guía del Comandante en Jefe,  a pesar de los disímiles intentos vandálicos y contrarrevolucionarios de la época para impedirlo.

Benítez explicó la labor de los más de 100 mil brigadistas Conrado Benítez, el surgimiento del manual Alfabeticemos y la cartilla Venceremos, así como también enfatizó en la importancia de conocer la historia y transmitirla a las nuevas generaciones.

No hay nada más enajenante que ignorar las cosas que fluyen a nuestro alrededor sin conocer el por qué de cada una de ellas, aseveró José René Fuentes, a título de las miles de personas que aprendieron a leer y escribir hace 55 años, al subrayar que la Revolución le abrió el camino a los analfabetos.

A su vez Octavio Peña, estudiante de la Escuela Pedagógica Fulgencio Oroz, expresó el inmenso compromiso de los futuros educadores con el legado de Fidel, el principio martiano de “ser cultos para ser libres”, y con preservar las conquistas del país, pues “la Campaña de Alfabetización no solo fue un triunfo educacional, sino de todo el pueblo”, acotó.

Olga Lidia Tapia, miembro del Secretariado del Comité Central del Partido, señaló en la clausura que luego de 1961 resultan diversos los logros de la Educación cubana, la cual trasciende las fronteras mediante los programas Yo sí puedo y Yo sí puedo seguir.

Mencionó también los altos niveles alcanzados por educandos y profesores, no obstante, convidó a continuar la superación profesional, a ser inconformes con lo logrado para tener cada.