Todos los estudiosos de la historia de Cuba coinciden en afirmar que Calixto García es uno de los militares más destacados de las guerras de independencia. Pero pocos se han hecho la pregunta de cómo se formó este brillante mambí.
Intentaremos ofrecer una serie de criterios acerca de este hombre que, en 1868 apenas conocía los rudimentos militares, evolucionó hasta terminar en un gran capitán. En la formación militar de Calixto García predominaron algunos jefes militares y las primeras campañas en las que participó.
Resultó importante la relación con el general Luis Marcano. Este fue miembro del ejército dominicano y más tarde del español. Incorporado a la Revolución en octubre del 68, desempeñó un papel destacado en los primeros triunfos sobre las fuerzas colonialistas. En noviembre de 1868, fue este quien lo ascendió a coronel.
El doctor Félix Figueredo ha planteado que el ascenso de Calixto fue sugerido por él para ganarse a los jefes locales de más relieve. Lo trascendente del hecho radica en que Calixto quedó entre la alta oficialidad del Ejército Libertador y se convirtió en uno de los ayudantes más cercanos a Gómez.
Bajo las órdenes de Luis Marcano tomó parte en el frustrado ataque a El Cobre. Allí aprendió la importancia de tener una retaguardia protegida: fueron sorprendidos por una columna española de refuerzo y sufrieron una penosa derrota. Calixto recordaría por siempre este error que cometió su jefe y tuvo especial cuidado en proteger la retaguardia en los ataques a las plazas enemigas.
A fines de noviembre de 1868 fue designado Marcano jefe de la división de Holguín y Calixto García pasó a las órdenes del general Modesto Díaz. Junto a éste participó en el ataque a Guisa y en el hostigamiento a una columna española en Loma de Piedra. Era muy probable que estos contactos se mantuvieran en otras ocasiones pues ambos operaron en zonas limítrofes.
Sobre los vínculos de Calixto con el general Tomás Jordán no existen pruebas documentales, aunque hay algunos indicios reveladores. En julio de 1869, Jordán llevó a cabo una operación contra los cafetales de Brazo Cauto en la que participaron las fuerzas de Máximo Gómez. En aquellos momentos, Calixto era el segundo del jefe dominicano y lo más probable es que lo acompañara. Incluso sino tomó parte en esa operación por su alto cargo por lo menos debió conocer los planes de Jordán, y sobre todo, sus medidas organizativas.
Los vínculos del bisoño jefe mambí con tres experimentados jefes extranjeros, formados en escuelas militares diferentes, fue una valiosa enseñanza, y más, si se consideraba la variedad de las operaciones que compartió, desde ataques a poblados y fortificaciones, hasta hostigamientos guerrilleros contra una columna.
Donato Mármol fue el primero en facilitar la formación militar de Calixto. A diferencia de la mayor parte de los jefes locales cubanos que se oponían a que los militares de carrera trataran de inculcar la disciplina y la organización militar en las filas insurrectas, este permitió a Gómez que intentara establecer una rígida disciplina entre sus tropas. También trasladó a sus oficiales estas concepciones. Calixto, quien hasta agosto del 69 perteneció a la división de Mármol, y de nuevo ingresó en ella en 1870, recibió esta favorable influencia. La figura de Donato Mármol merece un estudio más profundo, si tenemos en cuenta que dos de los grandes genios militares cubanos, Calixto y Maceo, se formaron en sus inicios en sus fuerzas.
Máximo Gómez fue el principal maestro de Calixto. En varias ocasiones el propio Calixto dejó constancia de la decisiva influencia del genial guerrillero dominicano. En carta a Gómez, de 26 de marzo de 1869, decía: "Traigo también 8 expedicionarios, entre ellos mi hijo mayor Carlos, el que deseo lo enseñe Ud. a pelear como enseñó a su padre". El 21 de marzo de 1898, refiriéndose al general Mario García Menocal, expresaba:
"Yo he hecho con Menocal lo que en el 68 hizo Ud. conmigo, es decir, le he enseñado a hacer nuestra guerra...".
Al conocer su fallecimiento, Máximo Gómez escribió en una proclama a sus tropas: "...mi primer ayudante del 68..." reconociendo con su habitual lenguaje lacónico los estrechos vínculos que los habían unido en la Guerra Grande.
Al estudiar la influencia del Generalísimo en su formación militar, no debemos limitarnos a las relaciones personales, sino analizarlos en el medio en que se desarrollaron, en las desesperadas condiciones impuestas por la violenta ofensiva española de los primeros años de la guerra.
Tanto sus contactos con destacadas figuras de la guerra de experiencia militar como la dura escuela de la guerra dejaron una marca en este general de tres guerras.
Bibliografía:
Casasús, Juán José. Calixto García el estratega. Oficina del Historiador de la Ciudad La Habana. 1962.
Escalante Carlos Amel y otros, Diccionario enciclopédico de historia militar de Cuba Primera parte (1510-1898) Biografías Ediciones Verde Olivo La Habana, 2001, T. I.
Sintes Gómez Elia y José Abreu Cardet, Calixto García Íñiguez: Pensamiento y acción militares. Editorial de Ciencias Sociales La Habana 1996
