El joven relevo en el acto por el Primero de Mayo en La Jíquima. Fotos: Yanelis Martínez.Dicen muchos incrédulos y desconfiados que la juventud está perdida, olvidando quizás que estos se parecen más a su tiempo que a sus propios padres. Una preciosa melodía se pregunta ¿Quién dice que todo está perdido? y yo, sin querer parodiarla en lo absoluto, me atrevo a interrogar ¿Quién dice que la juventud está perdida?
Y es que cuando se aprecian tantos jóvenes y niños, llegados casi con el sol y con el entusiasmo que agitaban la enseña nacional y la energía con que hacían llegar a todos sus lemas y consignas, es irracional pensar que estos pinos nuevos han extraviado el camino. Precisamente ellos fueron los encargados de encabezar el desfile en saludo al primero de mayo en la localidad calixteña de La Jíquima.
Junto a ellos y con la misma emoción desfilaron los pioneros, la más inocente semilla de la sociedad. A la vanguardia, abrazada por las manos infantiles, una enorme bandera cubana y disímiles carteles que homenajeaban al líder eterno Fidel Castro. Tras ellos, campesinos, educadores, tabacaleros, el pueblo todo uniéndose en una verdadera concentración popular.
Trabajadores de la empresa de tabaco en la varguardia productiva saludan el Primero de Mayo. Entonces llegó el momento de reconocer a todos aquellos obreros y entidades destacadas. Trabajadores de salud, educación, comercio, de las formas productivas, de la empresa de tabaco o de la agropecuaria Jíquima fueron los primeros en recibir el reconocimiento por su esfuerzo individual. Luego le siguió el turno a los colectivos. Ellos fueron la cafetería de Vista Hermosa y La Jíquima, las bodegas de Domínguez y La Jíquima y la panadería de esta última localidad.
Muestra de que el primero de mayo en nuestro país es una gran fiesta proletaria, se agasajaron a los centros más engalanados por la fecha: la escuela Celia Sánchez, la Unidad Territorial (U/T) Antonio Maceo y la Estación meteorológica de La Jíquima, las cuales también fueron destacadas, junto a la Empresa Agropecuaria Jíquima, por los resultados de la estrategia de comunicación social “Más holguineros, más podemos” en saludo a la efeméride.
Sin dudas, una de las labores que exige mayor consagración es la realizada día a día por nuestros pedagogos. Por eso la celebración de los trabajadores no podía dejar de reconocer a aquellos que son ejemplo en su quehacer. Ese es el caso de los jóvenes docentes Mariela Pérez, de la UT Antonio Maceo, y Osmani Cruz, del centro mixto Rafael Cruz, los que recibieron la condición de Educador ejemplar.
Y porque honrar honra, y este era el mejor escenario, se entregó a la UT Antonio Maceo el reconocimiento que la acredita como Colectivo martiano, distinción que concede el Sindicato de la Educación, la Ciencia y el Deporte y el Ministerio de Educación. Por su parte la UEB Despalillo y beneficio de tabaco fue reconocida por el Ministerio y el Sindicato de la Agricultura por los resultados de la campaña 2016.
Tras los reconocimientos y la evocación necesaria al más grande de nuestros trabajadores, el eterno Comandante en Jefe, la jornada se convirtió en todo un jolgorio de pueblo, donde jubilosos los obreros de ayer, hoy y mañana demostraron que, más allá de todas las consignas, somos fuertes porque estamos unidos.