Este primero de mayo Fidel Castro se multiplicará una vez más en su pueblo. Estará en cada escenario, en cada plaza, en cada cubano que desfilará para seguir cultivando la dignidad y la firmeza que nos inculcó.
Fidel es Cuba. Desde joven luchó para no dejar morir a Martí, el Héroe Nacional. Desde el Moncada Fidel es el pueblo cubano, el mismo que continúa emancipando sus ideas y que está decidido a seguir su ejemplo en las grandes batallas.
Como no evocarlo ante la proximidad de esa gloriosa fecha que es el Día Internacional de los Trabajadores. Su pensamiento sigue presente en la multitud, en las escuelas, en las calles, en los obreros que colmarán las plazas este primero de mayo.
Él está en lo mejor de cada uno de nosotros, porque nos enseñó a ser fieles y leales a los principios que defendemos. Su presencia y su impronta seguirán acompañándonos en cada celebración, en cada tarea, y sus ideas, desde su visión profundamente humanista, continuarán vivas.
Nuestro invicto Comandante siempre apreció la unidad como la mayor fortaleza del pueblo, justamente fue ese el principio defendido con mucha fuerza por el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en su intervención, durante la sesión plenaria de la V Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), el pasado 25 de enero de 2017.
«La unidad e integración política, económica, social y cultural de América Latina y el Caribe constituye (…) una necesidad para enfrentar con éxito los desafíos que se nos presentan como región».
Y eso es lo que hace y hará siempre el pueblo cubano, el mismo pueblo heroico que ha hecho que el imperio más poderoso de la tierra lo respete y se estrelle contra un muro de vergüenza y dignidad que nunca se traicionarán, pues hay mucha sangre derramada en defensa de esos principios. Por esa y mil razones más nos asiste el derecho de decir que Cuba continuará adelante y seguirá demostrando que nuestra fortaleza es la unidad.