
Acomodado a horcajadas sobre una larga línea de asfalto que todos llaman Carretera Central, a unos 700 kilómetros al este de la Habana, justo entre las bellas ciudades de Holguín y Las Tunas, está este poblado cubano, habitado por humilde gente, trabajadora y entusiasta.
Buenaventura es su nombre, casi seguro en alusión al Santo de igual nombre, aunque la historia recoge otras versiones a veces demasiado fantasiosas.
Nada en particular lo distingue de otros pueblos del interior de la isla, sin embargo quienes de él salen no lo olvidan. Por eso y para ellos son estas imágenes. He aquí un pasaporte seguro al recuerdo de sus pasos.


