El Paseo de Buenaventura, sitio emblemático de este poblado, que es atendido por los trabajadores de Comunales. Foto: Aleaga.Barriendo y hablando pasa las mañanas. Barriendo porque ese es su oficio, hablando porque es su afición hablar, saludar a todos, comentar de los últimos sucesos del poblado y de cualquier parte del mundo.
Hablo de Rafael Pratts, barrendero profesional de Comunales en Buenaventura, reconocido aquí por su trabajo y porque no hay instante del día en que pueda ser sorprendido en absoluto silencio, porque sencillamente Rafael es un hombre de palabra fácil.
Es un personaje popular, sencillo, querido por sus amigos y considerado por muchos, no tantos como él y nosotros quisiéramos, porque a Rafael y a nosotros nos molesta que halla quienes olviden que él es un ser humano, que abre sus ojos cuando todos todavía duermen, para dejar limpio el pueblo, y salen, frescos e indolentes a ensuciarlo.
De eso hablamos un día él y yo, de las botellas rotas, de los papeles, las bolsas de refresco, de lo que afea y contribuye a las enfermedades, porque tanto a Rafael como mí y estoy seguro que a muchos de ustedes nos molesta que se haya perdido mucha educación ambiental, que no se respete el ornato público, que se maltrate el trabajo de hombres como este.
Ojala sirvan estas palabras para hacer un poco más de conciencia y garantizar un poco más de admiración a hombres y mujeres como Rafael Pratts, el barrendero conversador de Buenaventura. Para que su oficio le sea más placentero y humano.
Gracias a él por darnos un pueblo más limpio cada mañana, gracias por su charla, que por cierto, es una de las más rápidas que he conocido, tal vez porque él sabe que no puede demorarse mucho, ni nosotros tampoco. Es el ritmo de la vida, digo yo….




