Fotos: Iraldo Leyva.“Te soy honesto. Por mi cabeza no pasó nunca la idea de que este pueblo me quiere tanto, no lloré porque ando con mi esposa y mi hijo, pero tuve que ponerme fuerte de verdad”.
En un abarrotado estadio Orlando Proenza Vera, y como preámbulo al juego de la serie nacional entre Holguín y Camaguey, la afición de este municipio de Calixto García dio la despedida oficial del béisbol de primer nivel al más grande jardinero central en la historia del territorio holguinero: Yoanis Quintana Ávila.
Acompañaron al destacado pelotero, autoridades del municipio de Calixto García, familiares, directivos de Deportes, compañeros de equipo, en representación de cientos de aficionados que siguieron la emotiva despedida.“Mira, pasaron tantas cosas bellas e inolvidables, comenzando por lo que pasó el sábado en la noche en el barrio de Irene, allí los miembros de la peña deportiva El Gallito y los niños, que llevaron los de la Casa de Cultura, me estrujaron el corazón”.
Y lo del domingo, sencillamente fabuloso, desde el programa de esta emisora dedicado a él, hasta el encuentro bien temprano con varios compañeros de equipo, campeones del nacional de clubes de 1996; aunque la apoteosis la vivimos en un estadio repleto.
Allí, ante cientos de aficionados, Quintana, montando un elegante corcel y portando la enseña patria, escoltado por Dioscórides (Corito) Batista y Fernando Hechavarría, se desplazó desde la pizarra hasta el home play, donde recibió el más fuerte y prolongado aplauso de toda su fructífera carrera deportiva.
Yoanis, nacido en Las Tunas, pero criado y formado como atleta en la barriada calixteña de Sabanazo, jugó 18 series nacionales en las que logró números impresionantes para un holguinero: es uno de los seis que han conectado más de mil imparables y uno de los cinco que ha despachado más de cien jonrones, y para más realce: el único que ha logrado estas dos ansiadas marcas.






