La casa que durante años brindó abrigo en Washington a centroamericanos perseguidos en su patria abrió las puertas a la imaginación de un hombre encarcelado fuera de la suya.
Casa de Maryland, al noreste del distrito de Columbia, inauguró el pasado viernes una muestra de caricaturas de Gerardo Hernández, uno de los Cinco cubanos presos en EE.UU. por su lucha contra el terrorismo. La apertura atrajo a jóvenes estudiantes de origen latino, residentes e invitados, y contó con las palabras, directas y sentidas, de Jorge Bolaños, jefe de la Sección de Intereses de Cuba en Washington.
Veinticinco piezas forman la muestra, que transpira fino humor criollo junto a la aguda sátira política, atributos de Gerardo en los que años de prisión y desarraigo no han logrado hacer mella.
Gerardo dice que el humor libera, comentaba Ariel Hernández, vicecónsul cubano, en respuesta a preguntas del público.
Los asistentes a la muestra, en particular jóvenes de origen latino que han crecido en Estados Unidos, mostraron sorpresa de no haber escuchado antes sobre la causa de los Cinco y la falta de justicia en su caso.
Casa de Maryland es una instalación comunitaria fundada en 1985 por emigrados latinoamericanos y estadounidenses solidarios, para responder a las necesidades humanitarias de miles de perseguidos centroamericanos que llegaban a Washington buscando escapar de las guerras en sus países promovidas por la administración de Ronald Reagan, explicó el colombiano Gustavo Torres, su director.
Torres expresó satisfacción por la contribución que la Casa pueda hacer en el conocimiento de la causa de los Cinco.
La muestra de caricaturas de Gerardo estará asequible al público hasta el 30 de este mes.




