Los cubanos vivimos ayer un día histórico, después de más de 16 años de lucha, vimos regresar a nuestra Patria a tres de nuestros héroes que permanecían presos en cárceles norteamericanas, siendo inocentes. Gerardo, Antonio y Ramón.
Llenos de emoción los vimos descender por la escalerilla del avión, pero con la misma firmeza y dignidad que un día partieron a cumplir con el deber sagrado de la Patria. Su misión estaba clara, proteger a nuestro pueblo de los planes terroristas fraguados por la mafia anticubana en los Estados Unidos.
Y bien que la cumplieron, incólumes y seguros resistieron 16 largos y duros años sometidos a largas y desmedidas sentencias siendo inocentes. Antonio sancionado a una pena de 21 años y 10 meses, Ramón a 30 años y Gerardo con dos cadenas perpetuas, condenado a no salir jamás de la cárcel.
Pero la justicia y la razón se impusieron, la solidaridad logró mover corazones y derribar barreras. El presidente de los Estados Unidos, Barack Obama por fin logró hacer usos de sus facultades y liberó a nuestros hermanos.
Por eso hoy la Patria se viste de júbilo y alegría, ya los cinco están con su familia y con su pueblo; ya esas madres, esposas e hijos que defendieron en cada tribuna la justicia y la libertad pueden abrazarlos y tenerlos en casa.
La incansable y tierna Mirta puede abrigar a su hijo Antonio, las fieles y firmes Adriana y Elizabeth pueden vivir con sus esposos Gerardo y Ramón y Ailín, Laura,y tonito pueden disfrutar del cariño de sus padres.
Por eso en cada abrazo, en cada lágrima, en cada sonrisa y en cada emoción vivida está su ejemplo, su dignidad, y el decoro de ser hijos de esta tierra y de haber cumplido con la Patria.
Gracias Fidel, gracias invicto Comandante por esa luz, por tus ideas y por tus convicciones. Seguro dijiste aquel mes de junio del 2001 que volverían, y aquella histórica frase acompañó todos estos años a tu pueblo en cada jornada de reclamo y de lucha. Dijiste VOLVERÁN, y así fue. Bienvenidos hermanos, la Patria los contempla orgullosa.




